No se cuantas veces en la noche se habia despertado a mirar el infame reloj que habría de despertarlo a las 6:53 a.m. y a tratar, con mucho esfuerzo, de volver a caer en ese exquisito sueño que no podía seguir en forma normal.
No era selva, tampoco sabana. Encontrábase parado, vistiendo nada más que un sucio polerón negro con la palabra "LOST" inscrita en su pecho. Un pantalón de lino café y una sola zapatilla, en el pie derecho, mientras que en el pie izquierdo, solo un calcetín con un agujero por el que sobresalía su dedo mayor.
- Sé lo que buscas - dijo una voz como proveniente del cielo.
- ¿ah?... ¿quién está ahi? - preguntóse mirando hacia todos lados
4:15 a.m. Un buen rato intendó quedarse dormido nuevamente. Dióse varias vueltas durante largo rato, las cobijas terminaron prácticamente todas sobre el piso, en el vigoroso intento por regresar al sueño que lo tenía intrigado.
- Has vuelto - díjole la voz
- Pense que no volverías más -
- Ve y camina por ese sendero hasta que halles lo que has venido a buscar -
- Pero... ¿Qué es lo que he venido a buscar? - contestóle León
- sólo vé -
El pasto estaba húmedo, y podía sentirse el agua fría penetrando su calcetín, helando sus dedos hasta el punto que se siente agujillas atravesando la carne. Los árboles parecían observarlo sin pudor alguno y algunos incluso tenían dibujados como ojos en la corteza, mientras León caminaba y caminaba y el sendero que la voz le había sugerido no llegaba.
- Maldito sendero... te odio -
De pronto su pie izquierdo ya no sentía frío, ya no sentía millones de agujillas penetrando su piel, sino que sintió un suave calorcillo y una superficie áspera como llena de polvillo.
- Este debe ser el sendero - pensó León... mientras levantaba la vista hacia el horiozonte, y veía un largo y serpenteante camino que se perdía en lo lejano, atravesando campo y más campo, donde el sol resplandecía de una manera casi celestial.
5:21 a.m. Nuevamente despierto. Ahora el sol comenzaba a aclarar levemente el cielo desde la cordillera hacia arriba y eso haría aún más imposible la tarea de regresar al sendero y a hablar con la voz... Aún así León intentó dormir. Cerró sus ojos y...
- ¿Por qué te vasy y vuelves tantas veces?... ¿Es que no quieres estar aquí? - inquirió la voz.
- No sé... lo siento -
Ahora León estaba cerca de la mitad del sendero, y ya se divisaba un montón de bastones de colores, apilados desordenadamente, ya por el final del sendero. En ese momento León se dio cuenta que era lo que habia venido a buscar... y comenzó a caminar más y más rápido, de modo de llegar hasta el objetivo antes de que ya fuera demasiado tarde y sonase el despertador. Al cabo de un rato llegó a la pila y, para su sorpresa, vio una montonera de reliquias. Relojes, cálices, monedas de oro, cacerolas llenas de perlas y doblones, pendientes, libros, fotografías... etc. Un mundo de posibilidades
-Voy a ser millonario - pensó entusiasmado
- Sólo puedes escoger una cosa - dijo la voz
6:53 a.m. Beep Beep Beep Beep... León apagó el despertador de un golpe... y se sentó sobre el borde de la cama. El piso estaba helado y se dio cuenta que sólo llevaba un calcetín: el derecho.
Bajóse de la cama y caminó hacia la cocina, a encender el fuego para beber un café muy cargado, y el pasillo, lleno de plantas, le recordó el sendero. No supo exactamente si las plantas o la luz que había quedado encendida le recordaban el sendero, o el polvo que lo cubría, causado aparentemente por un desperfecto en el entretecho. Hacia el final del pasillo, llegando a la cocina, había un bote lleno de paragüas de colores, y en el fondo, su reloj que había perdido hace más de un mes.
- Que raro - pensó.
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Otro cuento... un poco improvisado.
Chuck
1 comentario:
Na que decir chuck!!! buena historia...no se por qué pensé que estaba en las crónicas de narnia...debe ser por el nombre de LEON jajaja en fin... toi metida aún con el cuento del mino con la pía...jajaja en fin termínaloooo jajajaja...
Cuídate mucho besitoss tau=)
TOPA
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