martes, 12 de junio de 2007

Bitácora universitaria

Bitácora Universitaria, página 26.
"(...) Miércoles 13 de Junio, 2001.
Querida bitácora. Algo extraño ha sucedido. Fue mas o menos así

- ¿préstame la calculadora, porfa? - preguntó Daniel.
- Es que tengo prueba de física nuclear aplicada a fluidos no newtonianos y necesito la wea, urgente - replicó Daniel
- Uh! la wea brígida... sí demás. Igual le queda re poca pila - contesté.
- ¿A las 6? - pregunté
- Sí - contestó Daniel.
Daniel, para mi sorpresa, no parecía tan preocupado por la prueba que se le acercaba, y tampoco parecía avocado a aprenderse ninguna de las al menos treinta y cinco fórmulas que sobresalían de un papel que llevaba en la mano, sino que más bien se veía relajado, tranquilo. Era claro que había, o estudiado demasiado, o tenía un plan que no podía fallar, aun en uno de los ramos más difíciles de la universidad.
Al día siguiente fui, algo curioso, a buscar mi calculadora. Daniel estaba, como usualmente lo hacía, en algún computador haciendo un informe, jugando TIBIA o programando alguna tarea en Java. Y como era de esperar, le pregunté a Daniel como le había ido en su prueba de física.
- ¿Cómo te fue ayer, weon? -
- Ah... ayer... yo cacho que la rompí. - dijo, mientras tecleaba enérgicamente.
- Buena... - repliqué
- Ayer no pareciai ni preocupado... ¿estudiaste harto? - pregunté
Daniel, al oír la pregunta, giró maquiavélicamente la cabeza, me miró fija e intensamente a los ojos por unos diez segundos, dejó de teclear e incluso un silencio abrumó toda la sala y me dijo.
- Mira... igual estudie poco. ¿te cuento un secreto? - preguntó misterioso
- Ya -
- O sea... igual no le podi contar a nadie, y este secreto incluso podría sacarte una carrera... sin esfuerzo. Te lo voy a contar por puro que me caes bien no más, y también por prestarme la calculadora ayer. Por cierto las pilas se me acabaron en la mitad de la prueba y no pude hacer nada con ella - Dijo riéndose
- Ya - dije - a nadie le voy a contar - repliqué
- Fácil: en las pruebas te sientas bien adelante, sacas un papel en blanco y lo pones debajo de la prueba.
- ¿Y...? -
- Eso... después tomas el papel en blanco y lo doblas en dos. La cara interna la dejas mirando hacia abajo y la cara externa, que vendría siendo la inferior desde arriba, te mira a ti.
- No entiendo mucho, pero ¿y!...?
- Luego, tomas la prueba y copias las alternativas desde la uno hasta la última, en la cara interna, por supuesto.
- ¡¡¿¿Y...??!! - pregunté, casi gritando.
- En el numerito que está escrito en la parte inferior del texto está la clave. Tomas ese número y allí está el orden correcto de las alternativas. Lo único que tienes que hacer después es rellenar - dijo seguro de sí mismo y frotando sus manos.
- El primer díjito son las "E"... el segundo las "C" el tercero las "A"... las B y las D las repartes mitad y mitad. - dijo
- Bueno... igual demás se puede. ¿y si es de desarrollo?... que haces?... -
- Eso todavía no lo tendo descifrado - dijo
- Eso para más adelante - replicó


Me gustaría saber si acaso existe tal numerito en las pruebas... tendré que probarlo algún día en alguna prueba, poquito importante. Mientras tanto, a estudiar. (...)"
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NOTA: Esta historia es ficticia. Todo alcance de nombres o situaciones son sólo coincidencia.
Si me preguntan a mi, yo diría que Daniel se habrá sacado un 1. Jajajaj
Es más... yo diría que NO INTENTEN ESTO EN PRUEBAS
Chuck