sábado, 22 de abril de 2006

Chile en 212 palabras

¿Quién de ustedes viaja al menos cinco veces por semana en el metro?... yo creo que muchos, y me atrevo a decir que; salvo esas afortunadas excepciones que tienen la suerte de vivir a centímetros de la universidad; todos mis compañeros lo hacen. Ahora, ¿quién de ustedes se ha puesto a leer esos gigantes afiches del santiago en cien palabras?... el “Cuesco status quo” o la “Vedette celestial” o la “pena remitida” o tantos otros cuentos que nos entretienen durante esos largos viajes hacia nuestro campus…
¿No deja de sorprender, acaso, que la mayoría de estos cuentos cortos traten acerca de delincuencia y pobreza? ¿Será este un grito de auxilio de una sociedad acorralada por la delincuencia y la marginalidad?... ¿o sólo el producto de un par de mentes trastocadas?...Sinceramente me parece más razonable pensar que se trata de ventanas abiertas, que miran directamente hacia ese subconsciente colectivo… un barómetro de la opinión pública. Convencido estoy que quines escribieron estos cuentos no tomaron estos temas como quien escoge una moneda desde dentro de una alcancía, pues como se ha dicho, cada escritor escribe en forma auto referente y desde este punto de vista, el santiago en cien palabras no es más que el referente de una sociedad empobrecida por la delincuencia... Un amigo mio dice por allí: "Cada personaje, cada línea de un texto, es un referente del escritor, sus vivencias y experiencias"... Ahora, gracias a mi amigo flores, puedo preguntarme ¿Si consideramos que el escritor de estas líneas es "el colectivo" entonces es acaso razonable pensar que dichos cuentos son referentes del colectivo y sus vivencias?