Una raya más sobre la roca en la cueva. Con esta ya sumaban unas 2017, de todos colores, como hechas con lo que se tuviese a mano. Ya eran poco más de cinco años y medio varado en esa Isla tropical, después de haber tomado el paseo equivocado con el guía equivocado el día del cuarto aniversario con su mujer, que habían celebrado en el caribe.
Ya había olvidado el rostro de su hija, Constanza, y la voz de su mujer. No sabía si acaso su esposa lo buscaba enérgicamente o lo había dado por muerto, y eso, sino la búsqueda diaria de alimento, era lo que más le quitaba el sueño. Ya no vestía su usual camisa palo rosa ni sus pantalones perfectamente planchados. Ahora su atuendo no era más que un improvisado calzoncillo hecho a base de retazos de su antigua vestimenta, y unas amarras.
No podía recordar, tampco, el sabor de su plato favorito, ni tampoco lo que era estar con una mujer a solas. Sólo contaba los días y esperaba que algún milagro ocurriera.
De pronto, por un fuerte dolor en su cabeza, sorpresivamente despertó, completamente agitado, sudando profusamente por el pecho y la frente, y una taquicardia que lo hizo sostenerse el pecho.
- ¿Qué pasa, mi amor? - preguntó su mujer, al despertarse por tal agitación.
- Tuviste una pesadilla - agregó ella
Él la miró... acarició su rostro tiernamente...
- No... sí... - dijo dubitativo
- Vuelve a dormir - dijo su mujer, mientras bostezaba y apagaba el televisor.
- Sí - contestó él.
- Ana... - dijo Jaime.
- Dime - agregó su mujer.
- Te amo - dijo él, con un tono evidentemente convencido.
- Yo también - dijo Ana.
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FIN
Una historia un poquito cursi para los enamorados este 14 de Febrero. jajajajaja. Son las 2:40 am y no sé porqué siempre se me ocurren las cosas tan tarde.
Será... Bueno, dejen sus posts