martes, 5 de septiembre de 2006

Watching the wheels

No sé por donde empezar realmente. Ya perdí la cuenta la cantidad de veces que he comenzado a escribir estas líneas y tictictictictic... borro todo. De hecho la última vez tenía un par de párrafos, y lo destruí sin pudor alguno.

Siento que hacer esto no es bueno. Es decir no debería tratar de que las palabras fueran sólo bonitas... sino que por sobre todo sean espontáneas, y al borrar y borrar sólo estoy matando toda espontaneidad que pudiera existir en estas palabras que tanto me gusta no sólo escribir, sino también pronunciar.

Ahora que me sobra el tiempo, y me veo más tiempo sentado en bachillerato conversando con alguien, o parado con mis dos manos ocupadas en ese deporte tan entretenido y difícil de dominar que es el taca-taca, o en algún computador revisando mi correo, o a veces estudiando con alguien, me he dado cuenta todo lo que destino en mí, en cuanto a tiempo hablando. Horas de horas me las paso conmigo, conversando con mi mente, desarrollando nuevas teorías o tratando de explicar fenómenos que ocurren, caminando mirando el piso pasar, o simplemente sentado, como dice el gran John Lennon "Watching the wheels"... que equivaldría a decir "mirando crecer el pasto". Y así veo como todo podría cobrar sentido y no lo hace... estoy desperdiciando pensamientos bonitos en alguien que no los merece: yo. Quisiera poder entregárselos a otra persona, y así poder justificar horas que hoy llamo perdidas en horas ganadas... horas aprovechadas... horas amadas.


CHUCK