Bitácora Universitaria, página 26.
"(...) Miércoles 13 de Junio, 2001.
Querida bitácora. Algo extraño ha sucedido. Fue mas o menos así
- ¿préstame la calculadora, porfa? - preguntó Daniel.
- Es que tengo prueba de física nuclear aplicada a fluidos no newtonianos y necesito la wea, urgente - replicó Daniel
- Uh! la wea brígida... sí demás. Igual le queda re poca pila - contesté.
- ¿A las 6? - pregunté
- Sí - contestó Daniel.
Daniel, para mi sorpresa, no parecía tan preocupado por la prueba que se le acercaba, y tampoco parecía avocado a aprenderse ninguna de las al menos treinta y cinco fórmulas que sobresalían de un papel que llevaba en la mano, sino que más bien se veía relajado, tranquilo. Era claro que había, o estudiado demasiado, o tenía un plan que no podía fallar, aun en uno de los ramos más difíciles de la universidad.
Al día siguiente fui, algo curioso, a buscar mi calculadora. Daniel estaba, como usualmente lo hacía, en algún computador haciendo un informe, jugando TIBIA o programando alguna tarea en Java. Y como era de esperar, le pregunté a Daniel como le había ido en su prueba de física.
- ¿Cómo te fue ayer, weon? -
- Ah... ayer... yo cacho que la rompí. - dijo, mientras tecleaba enérgicamente.
- Buena... - repliqué
- Ayer no pareciai ni preocupado... ¿estudiaste harto? - pregunté
Daniel, al oír la pregunta, giró maquiavélicamente la cabeza, me miró fija e intensamente a los ojos por unos diez segundos, dejó de teclear e incluso un silencio abrumó toda la sala y me dijo.
- Mira... igual estudie poco. ¿te cuento un secreto? - preguntó misterioso
- Ya -
- O sea... igual no le podi contar a nadie, y este secreto incluso podría sacarte una carrera... sin esfuerzo. Te lo voy a contar por puro que me caes bien no más, y también por prestarme la calculadora ayer. Por cierto las pilas se me acabaron en la mitad de la prueba y no pude hacer nada con ella - Dijo riéndose
- Ya - dije - a nadie le voy a contar - repliqué
- Fácil: en las pruebas te sientas bien adelante, sacas un papel en blanco y lo pones debajo de la prueba.
- ¿Y...? -
- Eso... después tomas el papel en blanco y lo doblas en dos. La cara interna la dejas mirando hacia abajo y la cara externa, que vendría siendo la inferior desde arriba, te mira a ti.
- No entiendo mucho, pero ¿y!...?
- Luego, tomas la prueba y copias las alternativas desde la uno hasta la última, en la cara interna, por supuesto.
- ¡¡¿¿Y...??!! - pregunté, casi gritando.
- En el numerito que está escrito en la parte inferior del texto está la clave. Tomas ese número y allí está el orden correcto de las alternativas. Lo único que tienes que hacer después es rellenar - dijo seguro de sí mismo y frotando sus manos.
- El primer díjito son las "E"... el segundo las "C" el tercero las "A"... las B y las D las repartes mitad y mitad. - dijo
- Bueno... igual demás se puede. ¿y si es de desarrollo?... que haces?... -
- Eso todavía no lo tendo descifrado - dijo
- Eso para más adelante - replicó
Me gustaría saber si acaso existe tal numerito en las pruebas... tendré que probarlo algún día en alguna prueba, poquito importante. Mientras tanto, a estudiar. (...)"
_______________________________
NOTA: Esta historia es ficticia. Todo alcance de nombres o situaciones son sólo coincidencia.
Si me preguntan a mi, yo diría que Daniel se habrá sacado un 1. Jajajaj
Es más... yo diría que NO INTENTEN ESTO EN PRUEBAS
Chuck
martes, 12 de junio de 2007
Bitácora universitaria
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
lunes, 11 de junio de 2007
THE COMEBACK
- No quisiera tener que volver a repetírtelo - Dijo Paula.
Era primera vez, en meses, que me dirijía la palabra. Un gran silencio dominaba nuestra relación desde hace mucho tiempo, y me da la impresion que esto tenía mucho que ver con nuestra última, y acalorada discusión.
- Paula... te había echado de menos... - dije
- Si, yo también. Me he enterado que ya no le hablas ¿es cierto? - preguntó
- lamentablemente... sí. Es cierto -
- A decir verdad, me parece bien. Es que me ponía celosa -
Sólo conversamos... hasta altas horas de la madrugada. Hablamos de la vida, de mi, de Paula y también de ella.
de un beso en la mejilla me dio las buenas noches.
__________________________________
un pedazo de nada... para rellenar
Era primera vez, en meses, que me dirijía la palabra. Un gran silencio dominaba nuestra relación desde hace mucho tiempo, y me da la impresion que esto tenía mucho que ver con nuestra última, y acalorada discusión.
- Paula... te había echado de menos... - dije
- Si, yo también. Me he enterado que ya no le hablas ¿es cierto? - preguntó
- lamentablemente... sí. Es cierto -
- A decir verdad, me parece bien. Es que me ponía celosa -
Sólo conversamos... hasta altas horas de la madrugada. Hablamos de la vida, de mi, de Paula y también de ella.
de un beso en la mejilla me dio las buenas noches.
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un pedazo de nada... para rellenar
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
viernes, 8 de junio de 2007
Un sueño revelador
No se cuantas veces en la noche se habia despertado a mirar el infame reloj que habría de despertarlo a las 6:53 a.m. y a tratar, con mucho esfuerzo, de volver a caer en ese exquisito sueño que no podía seguir en forma normal.
No era selva, tampoco sabana. Encontrábase parado, vistiendo nada más que un sucio polerón negro con la palabra "LOST" inscrita en su pecho. Un pantalón de lino café y una sola zapatilla, en el pie derecho, mientras que en el pie izquierdo, solo un calcetín con un agujero por el que sobresalía su dedo mayor.
- Sé lo que buscas - dijo una voz como proveniente del cielo.
- ¿ah?... ¿quién está ahi? - preguntóse mirando hacia todos lados
4:15 a.m. Un buen rato intendó quedarse dormido nuevamente. Dióse varias vueltas durante largo rato, las cobijas terminaron prácticamente todas sobre el piso, en el vigoroso intento por regresar al sueño que lo tenía intrigado.
- Has vuelto - díjole la voz
- Pense que no volverías más -
- Ve y camina por ese sendero hasta que halles lo que has venido a buscar -
- Pero... ¿Qué es lo que he venido a buscar? - contestóle León
- sólo vé -
El pasto estaba húmedo, y podía sentirse el agua fría penetrando su calcetín, helando sus dedos hasta el punto que se siente agujillas atravesando la carne. Los árboles parecían observarlo sin pudor alguno y algunos incluso tenían dibujados como ojos en la corteza, mientras León caminaba y caminaba y el sendero que la voz le había sugerido no llegaba.
- Maldito sendero... te odio -
De pronto su pie izquierdo ya no sentía frío, ya no sentía millones de agujillas penetrando su piel, sino que sintió un suave calorcillo y una superficie áspera como llena de polvillo.
- Este debe ser el sendero - pensó León... mientras levantaba la vista hacia el horiozonte, y veía un largo y serpenteante camino que se perdía en lo lejano, atravesando campo y más campo, donde el sol resplandecía de una manera casi celestial.
5:21 a.m. Nuevamente despierto. Ahora el sol comenzaba a aclarar levemente el cielo desde la cordillera hacia arriba y eso haría aún más imposible la tarea de regresar al sendero y a hablar con la voz... Aún así León intentó dormir. Cerró sus ojos y...
- ¿Por qué te vasy y vuelves tantas veces?... ¿Es que no quieres estar aquí? - inquirió la voz.
- No sé... lo siento -
Ahora León estaba cerca de la mitad del sendero, y ya se divisaba un montón de bastones de colores, apilados desordenadamente, ya por el final del sendero. En ese momento León se dio cuenta que era lo que habia venido a buscar... y comenzó a caminar más y más rápido, de modo de llegar hasta el objetivo antes de que ya fuera demasiado tarde y sonase el despertador. Al cabo de un rato llegó a la pila y, para su sorpresa, vio una montonera de reliquias. Relojes, cálices, monedas de oro, cacerolas llenas de perlas y doblones, pendientes, libros, fotografías... etc. Un mundo de posibilidades
-Voy a ser millonario - pensó entusiasmado
- Sólo puedes escoger una cosa - dijo la voz
6:53 a.m. Beep Beep Beep Beep... León apagó el despertador de un golpe... y se sentó sobre el borde de la cama. El piso estaba helado y se dio cuenta que sólo llevaba un calcetín: el derecho.
Bajóse de la cama y caminó hacia la cocina, a encender el fuego para beber un café muy cargado, y el pasillo, lleno de plantas, le recordó el sendero. No supo exactamente si las plantas o la luz que había quedado encendida le recordaban el sendero, o el polvo que lo cubría, causado aparentemente por un desperfecto en el entretecho. Hacia el final del pasillo, llegando a la cocina, había un bote lleno de paragüas de colores, y en el fondo, su reloj que había perdido hace más de un mes.
- Que raro - pensó.
________________________________________
Otro cuento... un poco improvisado.
Chuck
No era selva, tampoco sabana. Encontrábase parado, vistiendo nada más que un sucio polerón negro con la palabra "LOST" inscrita en su pecho. Un pantalón de lino café y una sola zapatilla, en el pie derecho, mientras que en el pie izquierdo, solo un calcetín con un agujero por el que sobresalía su dedo mayor.
- Sé lo que buscas - dijo una voz como proveniente del cielo.
- ¿ah?... ¿quién está ahi? - preguntóse mirando hacia todos lados
4:15 a.m. Un buen rato intendó quedarse dormido nuevamente. Dióse varias vueltas durante largo rato, las cobijas terminaron prácticamente todas sobre el piso, en el vigoroso intento por regresar al sueño que lo tenía intrigado.
- Has vuelto - díjole la voz
- Pense que no volverías más -
- Ve y camina por ese sendero hasta que halles lo que has venido a buscar -
- Pero... ¿Qué es lo que he venido a buscar? - contestóle León
- sólo vé -
El pasto estaba húmedo, y podía sentirse el agua fría penetrando su calcetín, helando sus dedos hasta el punto que se siente agujillas atravesando la carne. Los árboles parecían observarlo sin pudor alguno y algunos incluso tenían dibujados como ojos en la corteza, mientras León caminaba y caminaba y el sendero que la voz le había sugerido no llegaba.
- Maldito sendero... te odio -
De pronto su pie izquierdo ya no sentía frío, ya no sentía millones de agujillas penetrando su piel, sino que sintió un suave calorcillo y una superficie áspera como llena de polvillo.
- Este debe ser el sendero - pensó León... mientras levantaba la vista hacia el horiozonte, y veía un largo y serpenteante camino que se perdía en lo lejano, atravesando campo y más campo, donde el sol resplandecía de una manera casi celestial.
5:21 a.m. Nuevamente despierto. Ahora el sol comenzaba a aclarar levemente el cielo desde la cordillera hacia arriba y eso haría aún más imposible la tarea de regresar al sendero y a hablar con la voz... Aún así León intentó dormir. Cerró sus ojos y...
- ¿Por qué te vasy y vuelves tantas veces?... ¿Es que no quieres estar aquí? - inquirió la voz.
- No sé... lo siento -
Ahora León estaba cerca de la mitad del sendero, y ya se divisaba un montón de bastones de colores, apilados desordenadamente, ya por el final del sendero. En ese momento León se dio cuenta que era lo que habia venido a buscar... y comenzó a caminar más y más rápido, de modo de llegar hasta el objetivo antes de que ya fuera demasiado tarde y sonase el despertador. Al cabo de un rato llegó a la pila y, para su sorpresa, vio una montonera de reliquias. Relojes, cálices, monedas de oro, cacerolas llenas de perlas y doblones, pendientes, libros, fotografías... etc. Un mundo de posibilidades
-Voy a ser millonario - pensó entusiasmado
- Sólo puedes escoger una cosa - dijo la voz
6:53 a.m. Beep Beep Beep Beep... León apagó el despertador de un golpe... y se sentó sobre el borde de la cama. El piso estaba helado y se dio cuenta que sólo llevaba un calcetín: el derecho.
Bajóse de la cama y caminó hacia la cocina, a encender el fuego para beber un café muy cargado, y el pasillo, lleno de plantas, le recordó el sendero. No supo exactamente si las plantas o la luz que había quedado encendida le recordaban el sendero, o el polvo que lo cubría, causado aparentemente por un desperfecto en el entretecho. Hacia el final del pasillo, llegando a la cocina, había un bote lleno de paragüas de colores, y en el fondo, su reloj que había perdido hace más de un mes.
- Que raro - pensó.
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Otro cuento... un poco improvisado.
Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
viernes, 1 de junio de 2007
El alma del Samurai
Por años estuvo guardada en un baúl. Un gran baúl dorado, con grandes pernos oxidados en las bisagras, y bajo un antiguo televisor de grandes dimensiones, como puesto intencionalmente allí para intentar alejar las miradas curiosas de encima del baúl, y opacar la sutil sensación de "¿Qué habrá dentro?"Una cálida tarde con sus amigos, Sebastián no pudo evitarlo. Una extraña premonición le decía que algo más que viejos libros llenos de polvo debía haber allí, que de ser inútiles artículos guardados caprichosamente, no estaría cubierta por esa gran caja de imágenes, ni menos estaría con un candado que se veia en perfectas condiciones.
- Abrámosla - dijo Sebatián, con un tono de voz lleno de emoción.
- Pero no tengo la llave del candado - dijo su amigo.
- No importa... fácil. Le sacamos los pernos con un destornillador y un martillo -
- Bueno, pero mi papá se va a enojar... es que ese baúl era de mi abuelo... viene como de China o Japón. Igual no cacho bien que onda -
- ¡Excelente! - Exclamó emocionado Sebastián.
Drante un rato estuvieron luchando con los pernos del baúl... parecía como tener unos miles de pernos. Sebastián sacaba y sacaba a un ritmo acelerado, en tanto que su amigo solo se limitaba a seguir sacando, a su propio ritmo.
Una vez abierto el baúl, Sebastián no pudo dejar de quitar la vista a un hermoso Kimono blanco con negro, con bellos bordados al pecho y la espalda. Sobre éste una preciosa katana, escrupulosamente ubicada sobre el kimono doblado, forrada en una funda de cuero negro; y para sorpresa de Sebastián; ambas morbosamente ensangrentadas.
- ¡Cacha weon!... la media katana - dijo Sebastián, al tiempo que la tomaba e intentaba desenfundarla.
- ¡Oh!... sí... -
Sobre el tope del mango (fuchi-gane) había miles de tallados: dragones, tigres, bambúes, hojas, aves, un sol naciente, etc... todos perfectamente dispuestos de una manera que trasmitía armonía y perfección. Sobre el mango, una pequeña bandera de Japón, aparentemente confeccionada a mano, sobrepuesta y sostenida sobre el mango (tsuka-maki) por un entramado de hilos de algodón o seda de una manera muy caprichosa.
- ¡Cortemos algo? - dijo el amigo
- Ya... -
- Mi abuelo tiene caleta de cachureos en el patio... ahi podriamos cortar un par de cuestiones - dijo el amigo
- Ya pos... buena idea -
Al abrirla, gracias a un pequeño botón que Sebastián pudo encontrar, la katana se abrió, exponiendo su precioso filo, brillante y penetrante. Decidieron cortar un trozo de espuma y un tronco de unos veinte centímetros de ancho, ambos artículos dispuestos entre dos sillones.
No hace falta decir que el filo de la katana atravesó ambos a una velocidad impresionante... sin desacelerar su trayectoria y haciendo un intimidante "chin" al acabar de cortar.
Lo que Sebastián no vió, fue que al manipular la katana, pasó a llevar la posición de los hilos de seda sobre la bandera de Japón, cambiando de posición algunos de los nudos; y otros desarmándolos, y por ende; cambiando toda la armonía que había en el mango. Sebastián no lo supo en ese instante, pero una extraña sensación lo recorrió por todo el espinazo, un silencio gobernó por unos segundos la habitación de atrás, y ambos se miraron fijamente; sin saber el porqué, y guardaron un silencio sagrado.
- ¿Que onda? - preguntó susurrando sebastián
- no sé - dijo su amigo, al cabo de unos segundos y de haber recorrido toda la habitación con la mrada.
Ambos decidieron guardar todo en el baúl, rápidamente, y pretender que nada de esto había sucedido; y obviamente no contarle nada de esto a su padre, pues él se pondría furioso. Lo que no sabían era que el padre de su amigo llegaría tan sólo siete o diez segundos despues que el baúl estuvo cerrado.
Al entrar, el padre vio a Sebastián y su hijo, sentados a la mesa, mirando fijamente sus cuadernos, con un tono de arrepentimiento, y de culpa... en silencio
- ¿Que ha pasado aquí? - preguntó el padre
- Nada, Papá -
- Sí. Nada, tío -
- ¡¿Cómo que nada?!... ¡Ustedes han abierto el baúl!... - exclamó, al tiempo que miraba el baúl y notaba que faltaba sólo un perno en su lugar, y el televisor estaba tan solo unos grados desplazado hacia la izquierda
Revisando el contenido del baúl, observó la katana, y al primer lugar que dirijió su mirada fue; para mal de Sebastián, a la bandera que había en el mango.
- ¿Quién movió la bandera? - preguntó furioso
- ¿Acaso no saben que esto era demasiado valioso para mi? - insistió
- ¡Miren!... Éste es mi papá -
- ¡tu abuelo! - dijo, mostrando una foto en blanco y negro.
El abuelo, con traje de militar, posando su botín derecho sobre el pecho de un hombre muerto en el piso, con un kimono ensangrentado. El hombre de pie mostraba orgulloso una bandera de Japón ensangrentada y ajada por el fuego y en su otra mano, una katana impresionantemente parecida a la que Sebastián acababa de manipular.
El Padre de su amigo sólo guardó todo de vuelta en el baúl y se fue. Dio un golpe a la puerta de entrada y cerró.
- No sabía - dijo Sebastián arrepentido
- Menos yo -
Un silencio volvió a abrumar la habitación... Sebastián y su amigo sintieron un gran arrepentimiento, y ambos se miraron por un segundo.
La bandera atada sobre el mango no era sólo un adorno. Un samurai no es samurai hasta que su alma lo es. Cada vez que un guerrero japonés era condecorado con el alto grado de responsabilidad que ser un samurai implica, le era entregada esa bandera y ésta era atada caprichosamente sobre el mango de su preciada katana, simbolizando la eterna unión que habría de existir entre el hombre y el acero, entre el samurai y su arma, entre la carne y el metal... una eterna y sagrada unión que habría de perdurar por siglos.
Esa tarde, el alma de un samurai había sido liberada de la katana. Una sagrada unión había sido rota, y Sebastián no podía estar más arrepentido, aún sin saber exactamente por qué.
Algunos dicen que sobre quién rompa este vínculo caerá una maldición. Otros dicen que recibirá las bendiciones que un samurai recibía, y otros sicen que esto es sólo un mito, pero la verdad es que desde esa tarde, hay algo en sebastián que ni él mismo puede explicar.
________________________________
FIN
Gracias a sebastián por la historia. Esta historia está basada en hechos de la vida real, sin embargo un par de detalles, para hacer la narración un poquito más intensa, han sido agregados.
Gracias por visitar mi blog.
Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
sábado, 26 de mayo de 2007
Una cita extraña, Pt. III
(lo prometido es deuda... digo yo)
Música fuerte... muy fuerte... luces fulminantes inundando toda la sala en un instante. Eran los previews de las películas que vendrían ya por la próxima semana. Algunas con grandes cantidades de explosiones y persecuciones automovilísticas a alta velocidad, otras llenas de frases cursis y de amores eternos y parejas felices, y otra de esas películas ganadoras del festival de Kuala-Lumpur y una ratonera de oro... de esas películas que no tienen ni pies ni cabeza pero que la gente insiste en ir a ver sólo porque el director es "ese tal" director.
Pía y Felipe estaban sentados uno al lado del otro, ya por el final de la sala, donde; según la mayoría; se ve mejor. Habían entrado a la sala y había muy poca gente en el lugar. Faltaba poco para que comenzara la película, y Pía sólo miraba la pantalla gigante.
- Espero que sea buena la palícula - dijo Felipe
- Sí -
A ratos Pía se acercaba a Felipe y le tomaba su brazo derecho, como rodeándolo... se acurrucaba, poniéndose cómoda, y continuaba viendo... Felipe, por su parte le devolvía el gesto y la afirmaba fuertemente, tomándole su mano y regalándole una mirada de esas... una de esas miradas brillantes y que parecen durar nada.
- ¿Quieres algo? - preguntó Felipe
- La verdad, no. Quédate conmigo un rato más -
- Está bien -
Finalizada la película, ambos caminaban por un pasillo del mall, sin poder evitar seguir la inercia que los dominaba, de caminar abrazados, y muy lentamente... intercambiando comentarios de la función...
- ¿Qué hora es? - preguntó Pía
- son las 9:15... ¿tienes que volver a tu casa? -
- O sea... no todavía... -
- Bacán... ¿vamos a comer algo? -
- Ya -
Y caminaron hacia otro lugar... juntos... desapareciendo a lo lejos es uno de los más concurridos pasillos del mall.
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Fin parte 3...
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
domingo, 20 de mayo de 2007
ACID TRIP - part one
Aquel domingo por la mañana parecía como distinto a los demás, quizá por la fria bruma que cubría la copa de los árboles más altos del jardín botánico, o quizá por la extraña sensación de culpa y curiosidad que los abordaba.
Un amigo les había contado que cerca del arrollo más lejano, casi adentrándose en el agua, crecía un hongo rojizo. Que había grandes cantidades de este especimen creciendo y alimentándose de la abundante humedad y materia orgánica que allí se depositaba.
Llegados al lugar, pudieron ver al menos cincuenta especímenes. Todos de unos tres a cuatro centímetros de alto. De cabeza roja, punteada y llamativa, un tallo largo y blanco que sostenía la cabeza.
¿Estos nos tenemos que comer? - preguntó uno de ellos.
Sólo si tu quieres - respondió Diego.
Deben ser asquerosos... amargos... no sé. Muy lindos serán pero no creo que sean ricos... además
Cállate - interrumpió Solange - mientras sacaba uno de raíz.
Teni que sacarles la tierra eso si - dijo mientras lo llavaba en el río.
Rápidamente arrancó el tallo e introdujo la cabeza en su boca. Mascó una buena cantidad de segundos y luego tragó completamente el hongo.
¿viste weon?... nada. - Dijo arrogante Solange.
Todos, entonces al ver que ella habia comido uno y no habia pasado nada, decidieron emularla y tomar un hongo cada uno. Algunos de los más arriesgados consumieron hasta cinco hongos, con tallo y todo.
Solange tomó su abrigo y lo depositó en el suelo, a forma de almohada, para apollar su cabeza, y se dispuso a recostarse, sin poder evitar mirar fijamente una roca en el suelo que parecia derretirse. Quiso entonces llamar la antención de sus amigos, pero no podía dejar de sentirse cómplice de aquella transformación... Era como si la roca pudiera compenetrarse con ella de una sutil manera, y hacerla callar y mantenerlo en secreto para siempre. Al fin, pudo recostarse, batallando con su equilibrio y todos sus sentidos que parécían haberla abandonado.
Llegada al suelo, abajo, bajo el turbio y gris cielo, se recostó y quiso cerrar los ojos, pero un gran susto la conmovió y la desgarró cuando se dio cuenta que al cerrar los ojos, sus oídos también dejaban de oír. Era como un viaje místico y religioso en que atravesaba dos mundos paralelos separados sólo por sus párpados.
Colores en el cielo, fusionándose cinéticamente con las imágenes borrándose de sus amigos, algunos recostados en el piso, otros vagando difusamente por allí, y otros consumiendo más y más hongos. Todo parecía estar ocurriendo como dentro de una botella, y sin embargo, se sentía perdida, sola y abandonada.
De pie, ahora, con el sol en las espaldas, recibía un calor suave y agradable sobre sus piernas y su pecho... quiso caminar pero sentía como que el pasto la retenía bajo un campo magnético super poderoso...
Los colores!... oh! los colores! ... NO SE VAYAN! - gritaba diego desde el pie de un roble, mientras besaba la madera del árbol... - NO SE VAYAN DE AQUI NO ME ABANDONEN! - gritó, mientras Solange trataba de entender que era lo que estaba pasando.
Un amigo les había contado que cerca del arrollo más lejano, casi adentrándose en el agua, crecía un hongo rojizo. Que había grandes cantidades de este especimen creciendo y alimentándose de la abundante humedad y materia orgánica que allí se depositaba.
Llegados al lugar, pudieron ver al menos cincuenta especímenes. Todos de unos tres a cuatro centímetros de alto. De cabeza roja, punteada y llamativa, un tallo largo y blanco que sostenía la cabeza.
¿Estos nos tenemos que comer? - preguntó uno de ellos.
Sólo si tu quieres - respondió Diego.
Deben ser asquerosos... amargos... no sé. Muy lindos serán pero no creo que sean ricos... además
Cállate - interrumpió Solange - mientras sacaba uno de raíz.
Teni que sacarles la tierra eso si - dijo mientras lo llavaba en el río.
Rápidamente arrancó el tallo e introdujo la cabeza en su boca. Mascó una buena cantidad de segundos y luego tragó completamente el hongo.
¿viste weon?... nada. - Dijo arrogante Solange.
Todos, entonces al ver que ella habia comido uno y no habia pasado nada, decidieron emularla y tomar un hongo cada uno. Algunos de los más arriesgados consumieron hasta cinco hongos, con tallo y todo.
Solange tomó su abrigo y lo depositó en el suelo, a forma de almohada, para apollar su cabeza, y se dispuso a recostarse, sin poder evitar mirar fijamente una roca en el suelo que parecia derretirse. Quiso entonces llamar la antención de sus amigos, pero no podía dejar de sentirse cómplice de aquella transformación... Era como si la roca pudiera compenetrarse con ella de una sutil manera, y hacerla callar y mantenerlo en secreto para siempre. Al fin, pudo recostarse, batallando con su equilibrio y todos sus sentidos que parécían haberla abandonado.
Llegada al suelo, abajo, bajo el turbio y gris cielo, se recostó y quiso cerrar los ojos, pero un gran susto la conmovió y la desgarró cuando se dio cuenta que al cerrar los ojos, sus oídos también dejaban de oír. Era como un viaje místico y religioso en que atravesaba dos mundos paralelos separados sólo por sus párpados.
Colores en el cielo, fusionándose cinéticamente con las imágenes borrándose de sus amigos, algunos recostados en el piso, otros vagando difusamente por allí, y otros consumiendo más y más hongos. Todo parecía estar ocurriendo como dentro de una botella, y sin embargo, se sentía perdida, sola y abandonada.
De pie, ahora, con el sol en las espaldas, recibía un calor suave y agradable sobre sus piernas y su pecho... quiso caminar pero sentía como que el pasto la retenía bajo un campo magnético super poderoso...
Los colores!... oh! los colores! ... NO SE VAYAN! - gritaba diego desde el pie de un roble, mientras besaba la madera del árbol... - NO SE VAYAN DE AQUI NO ME ABANDONEN! - gritó, mientras Solange trataba de entender que era lo que estaba pasando.
amanita muscaria
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
viernes, 30 de marzo de 2007
Una cita extraña, Pt. II
Una buena y considerable cantidad de minutos, quizá horas, había pasado observando el mapa del transantiago en el quiosco frente a su casa.
La 411 hasta la parada... luego... ¿qué?... mierda no entiendo. Mejor pregunto - Pensaba Felipe mientras tiritaba suavemente, un poco por el frio y también por lo nervioso que se estaba poniendo.
¿Y qué me pongo?... chuta no tengo camisas limpias - penso mientras hurgaba en su cajón de la ropa.
¡¡Mamá!!... ¡¿Dónde está mi camisa azul?!... grtó al primer piso buscando una respuesta.
La estoy lavando - contesto su mamá.
Asi entonces se dirigió Felipe a su destino... caminaba y pensaba que le diria, ¿acaso estudiarían o sería este el inicio de una mágica relación entre Pía, la linda niña del Food, y él?... No era necesario hacerse tantas preguntas. Muchas veces le habian dicho que se dejara llevar y que fuera él mismo, pero le era imposible ya que era, y sin exageración, la primera vez que lo invitaban con tal grado de inocente insinuación.
Varias medias horas duró su viaje en la 411, hasta la calle que lo dejaria más cercano. Nervioso como nunca, al bajar, sintió un deseo de salir corriendo en dirección contraria, pero sabía que ya era demasiado tarde como para retroceder. Sólo caminó las 3 cuadras que faltaban para llegar a la casa de Pía.
Tocó el timbre y se armó de valor.
¿Si? - dijo una voz por el citófono.
Ehm... ¿está Pía? - Preguntó Felipe, con voz temblorosa.
¿Quién la Busca? - preguntó la voz.
Felipe... vengo a estudiar con ella - contestó.
Si, un momento. - la voz.
Se oyó un golpe, el golpe que resuena cuando se cuelga el citófono. Felipe tomó aire y respiró un poco más calmado.
Pía, te buscan afuera - se oía a través del citófono
¡Ya voy! - dijo Pía.
Al cabo de unos minutos se abrió la puerta y ella, radiante y deslumbrante, apareció. Hoy tenia puesto un lindo chaleco celeste y un pantalón. Su pelo caía liso sobre sus hombros y sus ojos se veían particularmente bonitos ese día. Se podía ver la emoción en su rostro.
Hola... ¿cómo estai? - preguntó Pía
Bien... ¿y tu? - dijo Felipe, extrañamente no tan nervioso ya.
Bien también... ¿Te costó mucho llegar? - pregunto ella.
En verdad no... igual facil. No queda tan dificil.... - prosiguió felipe.
¿Cuándo tienes la I2 de cálculo?... continuó
Como en dos semanas más... igual falta. - contestó Pía.
Pasa... pasa - dijo Pía - Yo aca preguntandote cuestiones y tu afuera... entra que hace frío. - continuó.
Ya.... - Felipe.
Una vez dentro de la casa, Pía se sentó en el sillón de livin comedor y tomó el control remoto de la radio...
Sientate aquí - dijo Pia.
¿que necesitas que estudiemos?... ¿Que te estan pasando?... - Dijo Felipe - podríamos partir por...
No... ya sé!... tengo una idea!... - interrumpió Pia, casi gritando.
¿que?... jajaja que? - preguntó Felipe.
¿por qué no vamos al cine?... es que me regalaron dos entradas para hoy día... ji - dijo riéndose - y como la prueba es en dos semanas... ¿te tinca?
Ehm...
Pensé que íbamos a estudiar... no, cálate y anda! - pensó Felipe en dos segundos
¿y? - siguió Pía
Ya... vamos - dijo Felipe emocionado
Pia se levantó, y fue a buscar su abrigo. Una chaqueta de botones grandes que se le veia particularmente bien...
¿que vamos a ver? - pregunto Felipe
No se... ahi vemos - Dijo Pía.
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Fin parte 2
La 411 hasta la parada... luego... ¿qué?... mierda no entiendo. Mejor pregunto - Pensaba Felipe mientras tiritaba suavemente, un poco por el frio y también por lo nervioso que se estaba poniendo.
¿Y qué me pongo?... chuta no tengo camisas limpias - penso mientras hurgaba en su cajón de la ropa.
¡¡Mamá!!... ¡¿Dónde está mi camisa azul?!... grtó al primer piso buscando una respuesta.
La estoy lavando - contesto su mamá.
Asi entonces se dirigió Felipe a su destino... caminaba y pensaba que le diria, ¿acaso estudiarían o sería este el inicio de una mágica relación entre Pía, la linda niña del Food, y él?... No era necesario hacerse tantas preguntas. Muchas veces le habian dicho que se dejara llevar y que fuera él mismo, pero le era imposible ya que era, y sin exageración, la primera vez que lo invitaban con tal grado de inocente insinuación.
Varias medias horas duró su viaje en la 411, hasta la calle que lo dejaria más cercano. Nervioso como nunca, al bajar, sintió un deseo de salir corriendo en dirección contraria, pero sabía que ya era demasiado tarde como para retroceder. Sólo caminó las 3 cuadras que faltaban para llegar a la casa de Pía.
Tocó el timbre y se armó de valor.
¿Si? - dijo una voz por el citófono.
Ehm... ¿está Pía? - Preguntó Felipe, con voz temblorosa.
¿Quién la Busca? - preguntó la voz.
Felipe... vengo a estudiar con ella - contestó.
Si, un momento. - la voz.
Se oyó un golpe, el golpe que resuena cuando se cuelga el citófono. Felipe tomó aire y respiró un poco más calmado.
Pía, te buscan afuera - se oía a través del citófono
¡Ya voy! - dijo Pía.
Al cabo de unos minutos se abrió la puerta y ella, radiante y deslumbrante, apareció. Hoy tenia puesto un lindo chaleco celeste y un pantalón. Su pelo caía liso sobre sus hombros y sus ojos se veían particularmente bonitos ese día. Se podía ver la emoción en su rostro.
Hola... ¿cómo estai? - preguntó Pía
Bien... ¿y tu? - dijo Felipe, extrañamente no tan nervioso ya.
Bien también... ¿Te costó mucho llegar? - pregunto ella.
En verdad no... igual facil. No queda tan dificil.... - prosiguió felipe.
¿Cuándo tienes la I2 de cálculo?... continuó
Como en dos semanas más... igual falta. - contestó Pía.
Pasa... pasa - dijo Pía - Yo aca preguntandote cuestiones y tu afuera... entra que hace frío. - continuó.
Ya.... - Felipe.
Una vez dentro de la casa, Pía se sentó en el sillón de livin comedor y tomó el control remoto de la radio...
Sientate aquí - dijo Pia.
¿que necesitas que estudiemos?... ¿Que te estan pasando?... - Dijo Felipe - podríamos partir por...
No... ya sé!... tengo una idea!... - interrumpió Pia, casi gritando.
¿que?... jajaja que? - preguntó Felipe.
¿por qué no vamos al cine?... es que me regalaron dos entradas para hoy día... ji - dijo riéndose - y como la prueba es en dos semanas... ¿te tinca?
Ehm...
Pensé que íbamos a estudiar... no, cálate y anda! - pensó Felipe en dos segundos
¿y? - siguió Pía
Ya... vamos - dijo Felipe emocionado
Pia se levantó, y fue a buscar su abrigo. Una chaqueta de botones grandes que se le veia particularmente bien...
¿que vamos a ver? - pregunto Felipe
No se... ahi vemos - Dijo Pía.
___________________________
Fin parte 2
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
martes, 13 de marzo de 2007
El octavo pecado capital
Arrodillado, frente a una caja de madera obscura, perfectamente tallada. Todo olía a incienso y mirra… oro por todos lados. Voces y cánticos…
Señor Jesús, perdóname, porque he pecado – dije en voz baja.
¿Jesús? – respondió una voz del otro lado de la madera – Y no soy Jesús… soy un sacerdote.
Ah… Señor sacerdote… perdóname porque he pecado – corregí en voz baja.
Hubo un silencio incómodo. El sacerdote parecía no querer contrariarme, así que sólo se dirigió a mi nuevamente con un tono de desaprobación.
¿Cuál es tu pecado, hijo? – dijo tajante.
Es que, Jesús… perdón, padre… soy feo… soy muy feo. Creo que asusto a los niños pequeños. – respondí.
Ser feo no es un pecado, hijo mío. Dios te ha hecho así, y ser como eres es ser un don de Dios… ¿Si realmente crees que…
¿Qué no es un pecado? – interrumpí enojado y con un grito. Un fuerte eco recorrió toda la capilla y estremeció las conchuelas con agua bendita.
¿Cómo que no?... ¿ha intentado pedir un crédito en un banco?... ¿ha intentado conquistar a una profesora?... – continué gritando. Sin saberlo, miles de cabezas habían girado a observarme… estaba hecho un energúmeno.
Hijo mío – dijo el sacerdote.
Hijo mío…
¿Lo han hecho dar el asiento en el metro?... ¿Ha tenido que dar el asiento bajo todo el sol y con el metro inhumanamente repleto de gente?... ¿LE HAN TIRADO MONEDAS EN LA CALLE?... claro que no… - grité más y más. De pronto sentí un golpeteo en la puerta del confesionario. – NOC NOC NOC NOC
Señor, me temo que le vamos a tener que pedir que salga – dijeron al parecer tres o cuatro voces al unísono.
Me estoy confesando… un poco de respeto – contesté, gritando aún más fuerte. La puerta se abrió de golpe y me dio en la rodilla.
AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!!!! – grité - ¿Qué les pasa a ustedes? – increpé a los tipos. Eran 4.
Señor, va a tener que salir de la capilla – me dijeron en tono imperativo
Arrastrándome me sacaron. Yo gritaba y gritaba desconsolado. El cura, parado en el altar observándome y haciendo con su cabeza un vaivén corto de derecha a izquierda como queriendo decir “Pobre hombre”… “que feo que es”… y eso me enfureció aún más. Rápidamente me las ingenié para golpear a uno de los hombres en la ingle. Me zafé de los otros 3 y corrí por el pasillo principal hacia el sacerdote… hubiera querido morderle la pantorrilla, y de pronto un duro golpe en mi cabeza.
Que dolor…
Había despertado en la calle, rodeado de basura y papel de diario… un indigente pasando por al lado mío, mirándome con cara de pena… me lanzó una moneda de cien pesos.
Y que digan que ser feo no es un pecado – suspiré…
Continué durmiendo junto a la basura, tirado bajo el fuerte sol del mediodía en la Alameda.
… y que digan que ser feo no es un pecado.
______________________________
Este lo encontre en el baul de los recuerdos... jajajaja se me habia olvidado la risa que me daba
Señor Jesús, perdóname, porque he pecado – dije en voz baja.
¿Jesús? – respondió una voz del otro lado de la madera – Y no soy Jesús… soy un sacerdote.
Ah… Señor sacerdote… perdóname porque he pecado – corregí en voz baja.
Hubo un silencio incómodo. El sacerdote parecía no querer contrariarme, así que sólo se dirigió a mi nuevamente con un tono de desaprobación.
¿Cuál es tu pecado, hijo? – dijo tajante.
Es que, Jesús… perdón, padre… soy feo… soy muy feo. Creo que asusto a los niños pequeños. – respondí.
Ser feo no es un pecado, hijo mío. Dios te ha hecho así, y ser como eres es ser un don de Dios… ¿Si realmente crees que…
¿Qué no es un pecado? – interrumpí enojado y con un grito. Un fuerte eco recorrió toda la capilla y estremeció las conchuelas con agua bendita.
¿Cómo que no?... ¿ha intentado pedir un crédito en un banco?... ¿ha intentado conquistar a una profesora?... – continué gritando. Sin saberlo, miles de cabezas habían girado a observarme… estaba hecho un energúmeno.
Hijo mío – dijo el sacerdote.
Hijo mío…
¿Lo han hecho dar el asiento en el metro?... ¿Ha tenido que dar el asiento bajo todo el sol y con el metro inhumanamente repleto de gente?... ¿LE HAN TIRADO MONEDAS EN LA CALLE?... claro que no… - grité más y más. De pronto sentí un golpeteo en la puerta del confesionario. – NOC NOC NOC NOC
Señor, me temo que le vamos a tener que pedir que salga – dijeron al parecer tres o cuatro voces al unísono.
Me estoy confesando… un poco de respeto – contesté, gritando aún más fuerte. La puerta se abrió de golpe y me dio en la rodilla.
AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!!!! – grité - ¿Qué les pasa a ustedes? – increpé a los tipos. Eran 4.
Señor, va a tener que salir de la capilla – me dijeron en tono imperativo
Arrastrándome me sacaron. Yo gritaba y gritaba desconsolado. El cura, parado en el altar observándome y haciendo con su cabeza un vaivén corto de derecha a izquierda como queriendo decir “Pobre hombre”… “que feo que es”… y eso me enfureció aún más. Rápidamente me las ingenié para golpear a uno de los hombres en la ingle. Me zafé de los otros 3 y corrí por el pasillo principal hacia el sacerdote… hubiera querido morderle la pantorrilla, y de pronto un duro golpe en mi cabeza.
Que dolor…
Había despertado en la calle, rodeado de basura y papel de diario… un indigente pasando por al lado mío, mirándome con cara de pena… me lanzó una moneda de cien pesos.
Y que digan que ser feo no es un pecado – suspiré…
Continué durmiendo junto a la basura, tirado bajo el fuerte sol del mediodía en la Alameda.
… y que digan que ser feo no es un pecado.
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Este lo encontre en el baul de los recuerdos... jajajaja se me habia olvidado la risa que me daba
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
sábado, 10 de marzo de 2007
Una cita extraña, Pt. I
Una vez más Felipe se encontraba solo en el FoodGarden, comiendo su abundante almuerzo observando de lado a lado a las demás personas que ocupaban el lugar.
- ¿Está ocupado este asiento? - preguntó una linda señorita de blusa blanca.
Algo nervioso se puso Felipe por la pregunta, y sólo atinó a contestar con un"no" y un par de segundos despues hizo un nervioso y violento gesto con su mano derecha apuntando al asiento, lanzando de paso un trozo de zanahoria desde su plato hacia el extremo opuesto de la mesa.
- Úsalo si quieres - dijo con voz temblorosa.
Por supuesto que su intuición le decía que ella tomaría la silla y se iría hacia otro lado a comer con sus amigas, pero por el contrario, se sentó frentea él y le dirigió la palabra.
- Te he visto en cálculo 2 - dijo.
- Tu eres el niño que le va super bien - agregó, al tiempo que extendía sumano en un sutil gesto y ubicó su mano en una posición que inevitablemente le invitaba a tomarla.
- Me llamo Pía - dijo suavemente.
Felipe, inmensamente extrañado extendió también su mano, esta vez con mucho más cuidado de no esparcir su almuerzo sobre la mesa y le contestó.
- Yo, Felipe - contestó, algo confiado en ella.
- Es que... ¿sabes que?... como que no me va muy bien y me gustaría que alguien me ayudara un poquitito - dijo.
Un incómo silencio se instaló entre los dos, e incluso parecía que todo el casino se hubiera quedado callado sólo para escuchar que es lo que Felipe contestaría... Para Felipe todo parecía suceder casi en cámara lenta, ydespués de formular una respuesta que pareciera sensata contestó:
- ¿Quieres que yo te ayude?... - contestó esperando que no estuviera fuera delugar.
- Sí... - dijo Pía, sonrojándose.
Felipe, al ver el rostro ruborizado de su bella compañera de almuerzo, intentó continuar una conversación fluida y amena.
- ¿Qué estudias? - preguntó.
- Biología. ¿Y tú? - respondió Pía.
- Yo ingenieria. Plan común - contestó.
- En verdad tengo harto tiempo libre, porque tengo pocos ramos... Te podría ayudar mañana en la tarde. ¿te parece? - preguntó
- Sí... demás. No tengo clases en la tarde - dijo Pía.
- ¿Nos juntamos en la entrada de la biblioteca para estudiar? - preguntó.
- No, anda a mi casa - dijo, y le quitó una servilleta de la bandeja, donde escribió una dirección.
- Nos vemos entonces... te espero - dijo emocionada y se levantó de su asiento. Despidiéndose, le guiñó uno de esos bellos ojos que tenía en su perfecta cara, se dio vuelta y partió.
- Calma, Pipe - pensó Felipe.- Sólo vamos a estudiar - pensó.
FIN PARTE UNO
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Gracias a mi amigo Pirata por la idea de escribir en partes... ya venfrá la parte dos.
¿Qué será de la extraña cita de Felipe y Pia? averíguelo en el proximo episodio
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
lunes, 5 de marzo de 2007
Debo irme
Ha pasado mucho tiempo, sí. Lo sé. - dijo mientras tomaba su mano y la acariciaba.
Más de 3 años ininterrumpidos - agregó con su dulce voz y sus ojos brillantes de emoción.
No quería que esto terminara así. - contestó con una evidente pena que ya casi lograba arrancarle un desconsolado sollozo.
Sentados en medio del parque, sobre una banca pintada verde, mirándose el uno al otro, el día parecía pasar delante de ellos sin siquiera importarles. Esta sería, y ella tenía la corazonada, la última vez en sus vidas que pudiera sostenerse las manos y decirse todo sin pudor ni remordimientos.
Quería decirte algo - Continuó Miguel mientras limpiaba una gruesa lágrima que había arrancado de su ojo y recorría su mejilla en un zurco vertiginoso, dirigiéndose a su gruesa barba cual río al bosque.
Dime - contestó emocionada Paula, con una voz temblorosa.
Es que... me ha sido difícil decir esto así a buenas y a primeras... me ha costado mucho recopilar las palabras necesarioas. Para serte sincero he pasado noches enteras practicando esto - dijo Miguel.
Dime lo que sea... lo entenderé - dijo Paula, mientras tomaba su mano y miraba a Miguel directamente a los ojos.
Yo... me da mucha pena siquiera pensar en esto... tengo que irme y no creo que pueda volver a verte - dijo Miguel e inmediatamente estalló en llanto.
Lanzóse a los brazos de Paula y lloró como un bebé... Paula sólo lo sostuvo y segúia repitiendo las mismas palabras, con una dulzura que en un par de minutos calmó la angustia del hombre. Miguel se puso de pie y caminó, ya tarde, hacia el final de la calle. No se dio vuelta a despedirse. Sintió que ya todo estaba dicho.
La silueta, obscura, de Miguel ya había disminuido bastante y solo se divisaba como un punto en el horizonte, y Paula solo agitaba su mano al aire.
__________________________________
Un cuentito... un corto.
Chuck
Posteen
Más de 3 años ininterrumpidos - agregó con su dulce voz y sus ojos brillantes de emoción.
No quería que esto terminara así. - contestó con una evidente pena que ya casi lograba arrancarle un desconsolado sollozo.
Sentados en medio del parque, sobre una banca pintada verde, mirándose el uno al otro, el día parecía pasar delante de ellos sin siquiera importarles. Esta sería, y ella tenía la corazonada, la última vez en sus vidas que pudiera sostenerse las manos y decirse todo sin pudor ni remordimientos.
Quería decirte algo - Continuó Miguel mientras limpiaba una gruesa lágrima que había arrancado de su ojo y recorría su mejilla en un zurco vertiginoso, dirigiéndose a su gruesa barba cual río al bosque.
Dime - contestó emocionada Paula, con una voz temblorosa.
Es que... me ha sido difícil decir esto así a buenas y a primeras... me ha costado mucho recopilar las palabras necesarioas. Para serte sincero he pasado noches enteras practicando esto - dijo Miguel.
Dime lo que sea... lo entenderé - dijo Paula, mientras tomaba su mano y miraba a Miguel directamente a los ojos.
Yo... me da mucha pena siquiera pensar en esto... tengo que irme y no creo que pueda volver a verte - dijo Miguel e inmediatamente estalló en llanto.
Lanzóse a los brazos de Paula y lloró como un bebé... Paula sólo lo sostuvo y segúia repitiendo las mismas palabras, con una dulzura que en un par de minutos calmó la angustia del hombre. Miguel se puso de pie y caminó, ya tarde, hacia el final de la calle. No se dio vuelta a despedirse. Sintió que ya todo estaba dicho.
La silueta, obscura, de Miguel ya había disminuido bastante y solo se divisaba como un punto en el horizonte, y Paula solo agitaba su mano al aire.
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Un cuentito... un corto.
Chuck
Posteen
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
jueves, 1 de marzo de 2007
Can't stop now
Artist: Keane
Album: Hopes and fears
I noticed tonight that the world has been turning
while I've been stuck here dithering around
though I know I said I'd wait around till you need me
but I have to go, I hate to let you down
But I can't stop now
I've got troubles of my own
cause I'm short on time
I'm lonely
And I'm too tired to talk
I noticed tonight that the world has been turning
While I've been stuck here withering away
Though I know I said I wouldn't leave you behind
But I have to go, it breaks my heart to say
That I can't stop now
I've got troubles of my own
Cause I'm short on time
I'm lonely
And I'm too tired to talk
To no one back home
I've got troubles of my own
And I can't slow down
For no one in town
And I can't stop now
And I can't slow down
or no one in town
nd I can't stop now
for no one
The motion keeps my heart running
the motion keeps my heart running
the motion keeps my heart running
the motion keeps my heart running
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
miércoles, 28 de febrero de 2007
Debo aprender a decir "NO"
Hace un tiempo atrás me ocurrió algo super interesante, chistoso y extraño. Iba yo en un Tur-Bus desde santiago hacia mi casita en viña, después de una asquerosa tarde rodeado de partículas y de CO2 y de un calor que podría derretir un bloque de hielo de 8 kilos de peso en no más de 3 y medio minutos.
Al subir, en el Terminal Alameda ubicado en en Metro Universidad de santiago, me propuse de inmediato dormir por todo el viaje ya que el aire acondicionado deja una atmósfera muy agradable. Como nunca, había escogido el asiento de la ventana del lado derecho del bus y ya eso me hacía sentir algo "off" asique realmente fue un esfuerzo llegar al sueño REM, mi propósito final. Lamentablemente el bus, como siempre, hace una veloz parada en la estación de metro "Pajaritos" a tomar más pasajeros, y fue allí donde me volví a despertar.
"Que no se suba nadie al lado mio" - pensaba hacia mi.
Cuando el bus estaba ya a punto de partir nuevamente, se sube un tipo. Alto, con un gorro de Ferrari, una barba de al menos 2 ó 3 días y un par de bolsos que no se por que diablos no puso abajo donde los equipajes van.
Permiso - me dijo, mientras ponia una de sus maletas a los pies del asiento inmediatamente junto al mío.
parece que calculé mal mi tiempo - Agregó.
Tenía que estar a las 7:30 pm en viña y yo recién acá. (NÓTESE: ERAN LAS 18:15 APP Y EL BUS RECIÉN PARTÍA DE PAJARITOS)
Comenzó a hablarme de mil cosas y yo sólo pensaba
ya cállate, aweonao. Dejame dormir. No estoy de animo pa hablar con vo y solo atinaba a responder con desabridos monosílabos. "Sí" "no" "ahá" "¿en serio?" cerraba los ojos e intentaba ignorarlo.
Pero no, SEBASTIÁN como se hacía llamar, incluso sacó unos panes de molde con no se que tipo de fiambre; sin antes haberse cuidadosamente desinfectado las manos en dos ocasiones con alcohol gel; y me ofreció. Por supuesto que debido a mi desconfianza generalizada y mis deseos de ignorarlo y no abrir ningun tipo de puerta para conversar no acepté. Me quedó mirando y solo se comió su extraña merienda en tiempo record.
Ya nisiquiera recuerdo exactamente qué diablos fue lo que me dijo que terminamos hablando e incluso, y porfavor LEAN ESTO: me leyó pasajes de la biblia. Sí, La biblia. Ese librito que los cristianos leen para que les diga que pensar. Ya casi había olvidado lo mucho que odio a esas person as que se creen mejor que tu porque no crees en un "dios benévolo" y que te miran con ojos de "te vas a ir al infierno. Que dios se apiade de tu alma"
El asunto es que me dijo "Hey... ¿te tinca que nos juntemos en el verano a conversar" y yo pensaba "claro, imbecil. Me voy a juntar con vo weas" y en lugar de eso le dije "Si, podria ser" Me pidió mi celular... como soy tan estupido empecé a darle mi numero... 09
8... 3... 1... 7... 3... y ahi me cayó. Claro, no pienso darle mi numero a este idiota. Le cambié los dos ultimos díjitos... 4... 5...
Parece que me entendió mal y anotó 5... 5... porque al cabo de unos días me LLAMÓ!!!!!
Justo esa vez, y como por arte de magia, mi hermana contestó mi celular porque yo estaba haciendo no se que mierda, y me dijo "era un tal sebastian"... "quiere juntarse contigo"
Obviamente registré su numero en mi celular y cada vez que llama aparece su nombre en la pantalla... Ustedes creen que le contesto???????
Ya simplemente dejó de llamar. jajajajja imbecil. LEYÉNDOME LA BIBLIA. si quisiera leer la biblia iria a misa y seria como ned flanders. Bueno, no lo soy. Uds. me conocen.
________________
Eso era... solo me parece chistoso
chuck
Al subir, en el Terminal Alameda ubicado en en Metro Universidad de santiago, me propuse de inmediato dormir por todo el viaje ya que el aire acondicionado deja una atmósfera muy agradable. Como nunca, había escogido el asiento de la ventana del lado derecho del bus y ya eso me hacía sentir algo "off" asique realmente fue un esfuerzo llegar al sueño REM, mi propósito final. Lamentablemente el bus, como siempre, hace una veloz parada en la estación de metro "Pajaritos" a tomar más pasajeros, y fue allí donde me volví a despertar.
"Que no se suba nadie al lado mio" - pensaba hacia mi.
Cuando el bus estaba ya a punto de partir nuevamente, se sube un tipo. Alto, con un gorro de Ferrari, una barba de al menos 2 ó 3 días y un par de bolsos que no se por que diablos no puso abajo donde los equipajes van.
Permiso - me dijo, mientras ponia una de sus maletas a los pies del asiento inmediatamente junto al mío.
parece que calculé mal mi tiempo - Agregó.
Tenía que estar a las 7:30 pm en viña y yo recién acá. (NÓTESE: ERAN LAS 18:15 APP Y EL BUS RECIÉN PARTÍA DE PAJARITOS)
Comenzó a hablarme de mil cosas y yo sólo pensaba
ya cállate, aweonao. Dejame dormir. No estoy de animo pa hablar con vo y solo atinaba a responder con desabridos monosílabos. "Sí" "no" "ahá" "¿en serio?" cerraba los ojos e intentaba ignorarlo.
Pero no, SEBASTIÁN como se hacía llamar, incluso sacó unos panes de molde con no se que tipo de fiambre; sin antes haberse cuidadosamente desinfectado las manos en dos ocasiones con alcohol gel; y me ofreció. Por supuesto que debido a mi desconfianza generalizada y mis deseos de ignorarlo y no abrir ningun tipo de puerta para conversar no acepté. Me quedó mirando y solo se comió su extraña merienda en tiempo record.
Ya nisiquiera recuerdo exactamente qué diablos fue lo que me dijo que terminamos hablando e incluso, y porfavor LEAN ESTO: me leyó pasajes de la biblia. Sí, La biblia. Ese librito que los cristianos leen para que les diga que pensar. Ya casi había olvidado lo mucho que odio a esas person as que se creen mejor que tu porque no crees en un "dios benévolo" y que te miran con ojos de "te vas a ir al infierno. Que dios se apiade de tu alma"
El asunto es que me dijo "Hey... ¿te tinca que nos juntemos en el verano a conversar" y yo pensaba "claro, imbecil. Me voy a juntar con vo weas" y en lugar de eso le dije "Si, podria ser" Me pidió mi celular... como soy tan estupido empecé a darle mi numero... 09
8... 3... 1... 7... 3... y ahi me cayó. Claro, no pienso darle mi numero a este idiota. Le cambié los dos ultimos díjitos... 4... 5...
Parece que me entendió mal y anotó 5... 5... porque al cabo de unos días me LLAMÓ!!!!!
Justo esa vez, y como por arte de magia, mi hermana contestó mi celular porque yo estaba haciendo no se que mierda, y me dijo "era un tal sebastian"... "quiere juntarse contigo"
Obviamente registré su numero en mi celular y cada vez que llama aparece su nombre en la pantalla... Ustedes creen que le contesto???????
Ya simplemente dejó de llamar. jajajajja imbecil. LEYÉNDOME LA BIBLIA. si quisiera leer la biblia iria a misa y seria como ned flanders. Bueno, no lo soy. Uds. me conocen.
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Eso era... solo me parece chistoso
chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
martes, 27 de febrero de 2007
You're weird
I just don't know why, but I wanted to write this in english. Please don't even bother mentioning this on any comment, 'cause it's kind of embarrassing.
Ok, the bottom line is that i want to get something outta my chest. Something that's been bothering me since winter 2006. Or even earlier. I don't even care enymore. The person responsable for this doesn't speak english, and i'm pretty sure she's gonna find someone to translate this for her. I don't care, really. Sometimes I just feel that saying what I feel in english is just a much better way to ger rid of dirty feelings and always makes me feel better about it.
I know i said to her that i loved her. And i did. I used to love her so much that it even hurt. But it just stoppped. She blamed it on me, an i agree. I'm guilty of stop loving her, i still kinda love her but not in the way i used to.
These words probably don't even make any sense at all, but they do to me. PLease forgive me for stop loving you, is my fault. But you're not that innocent after all. You started it. I don't wanna blame it entirely on you, but try not to be such an innocent baby... you did things too.
You will probably start sending text messages, comments on this entrance, and maybe call me on my cellphone. PLEASE DON'T. I DON'T WANNA TALK TO YOU ANYMORE AND YOU PROBABLY ALREADY KNOW.
SORRY
________________________
No se extrañen... pensamientos
Chuck
Ok, the bottom line is that i want to get something outta my chest. Something that's been bothering me since winter 2006. Or even earlier. I don't even care enymore. The person responsable for this doesn't speak english, and i'm pretty sure she's gonna find someone to translate this for her. I don't care, really. Sometimes I just feel that saying what I feel in english is just a much better way to ger rid of dirty feelings and always makes me feel better about it.
I know i said to her that i loved her. And i did. I used to love her so much that it even hurt. But it just stoppped. She blamed it on me, an i agree. I'm guilty of stop loving her, i still kinda love her but not in the way i used to.
These words probably don't even make any sense at all, but they do to me. PLease forgive me for stop loving you, is my fault. But you're not that innocent after all. You started it. I don't wanna blame it entirely on you, but try not to be such an innocent baby... you did things too.
You will probably start sending text messages, comments on this entrance, and maybe call me on my cellphone. PLEASE DON'T. I DON'T WANNA TALK TO YOU ANYMORE AND YOU PROBABLY ALREADY KNOW.
SORRY
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No se extrañen... pensamientos
Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
Auto redención.
Ok. han pasado como 17 años 6 meses 3 días y 14 horas desdela última vez que publiqué algo en este blog y la verdad tenía miedo de que se fuera a caducar, como suele suceder cuando uno deja de lado su correo. Afortunadamente eso no sucedió. Mi blog sigue aquí esperándome a que le regale un par de palabras y eso me deja en paz.
Perdón, estimados lectores. Ya volvió todo a la normalidad en mi confuso y psicodélico mundo. Ya he vuelto a las antiguas andanzas que me caracterizaban y puedo decir con orgullo que seguiré publicando entradas.
Creo que me hacía falta esta suerte de auto redención. No ha sido fácil. En el camino he ganado un par de enemigos que la verdad no me importan, pero de ellos uno sí me ha roto el alma. No quiero entrar en detalles, pero como todo en mi vida, pasará despues de un doloroso cambio interno y de la verdadera aceptación de aquello que pasó.
No me quiero poner melodramático, pero asi es.
He vuelto...
Saludos Chuck
Perdón, estimados lectores. Ya volvió todo a la normalidad en mi confuso y psicodélico mundo. Ya he vuelto a las antiguas andanzas que me caracterizaban y puedo decir con orgullo que seguiré publicando entradas.
Creo que me hacía falta esta suerte de auto redención. No ha sido fácil. En el camino he ganado un par de enemigos que la verdad no me importan, pero de ellos uno sí me ha roto el alma. No quiero entrar en detalles, pero como todo en mi vida, pasará despues de un doloroso cambio interno y de la verdadera aceptación de aquello que pasó.
No me quiero poner melodramático, pero asi es.
He vuelto...
Saludos Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
lunes, 8 de enero de 2007
Long time no see...
Los invito a visitar mi nuevo sitio, www.FotosdeChuck.blogspot.com que es donde subiré muchas fotos, y mas adelante algun tutorial de fotoshop, ya que algunos me han pedido ayuda con el programa.
Saludos
Saludos
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
martes, 2 de enero de 2007
FELIZ CUMPLEAÑOS
Feliz cunmpleaños, waripolo.
No creo que lo vea, pero igual.
No tengo su numero asique no puedo llamarlo
Chuck
No creo que lo vea, pero igual.
No tengo su numero asique no puedo llamarlo
Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
Visitad nuestro nuevo sitial
Estimados lectores:
Se ha creado un nuevo sitio bajo el nombre de Chuck. Se trata de un pequeño lugar donde subiré decenas de fotos e imágenes. Quizá incluso, como algunos me han solicitado, algún tutorial de como fotoshopear algunos sencillos efectos... con pantallazos y todo.
Se trata de www.fotosdechuck.blogspot.com
Aún no subo nada, pero dentro de hoy o mañana pretendo tener el sitio absolutamente lleno de fotos.
Les agradecería que me regalaran un par de clicks en los anuncios, pues me ayuda a generar sus pesitos locos.
Saludos Chuck
Se ha creado un nuevo sitio bajo el nombre de Chuck. Se trata de un pequeño lugar donde subiré decenas de fotos e imágenes. Quizá incluso, como algunos me han solicitado, algún tutorial de como fotoshopear algunos sencillos efectos... con pantallazos y todo.
Se trata de www.fotosdechuck.blogspot.com
Aún no subo nada, pero dentro de hoy o mañana pretendo tener el sitio absolutamente lleno de fotos.
Les agradecería que me regalaran un par de clicks en los anuncios, pues me ayuda a generar sus pesitos locos.
Saludos Chuck
Eterno soñador y escritor en formación. Cantante de ducha y creador literario por convicción. Químico farmacéutico de formación académica.
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