jueves, 6 de abril de 2006

Trip back to the roots

Ya, lo decidí.
En el invierno se hará, tomará lugar el viaje más importante de toda mi vida, creo.

Fue hace 3 años que llegué allá. Había hecho una vida social que incluso hoy podría considerar envidiable... todo marchaba perfectamente, porque estaba estudiando lo que crei que era la carrera de mi vida, lo que crei que sería mi quehacer diario hasta mi último día en este planeta, y en ese entonces era mi mundo...

Dentro de mi timidez, tan típica de un adolescente lleno de espinillas, logré conocer a una persona muy pero muy especial. Con ella compartía muchas experiencias, horas de estudio, música, conversaciones, viajes a casas de compañeros y muchas horas de micro y calle, además de compartir la sala de clases con quien es mi mejor amigo, vecino y compañero de curso desde 5° básico: El Beto.

Pero la vida nos utiliza, a veces sin piedad y otras sin vergüenza. Un día domingo, cerca de las 10:00 am algo ocurrió. Un incidente que cambiaría el curso de mi vida completamente, y esto lo digo en forma absolutamente literal. Ese día mi vida cambió para siempre. Luego de este incidente, cuyos detalles no me parece importante recalcar acá, tuve que interrumpir mis estudios de Medicina, mis tan queridos "informes de laboratorio de biofísica" con la Jose y el Vladi, mis visitas a la casa de momo, mis compras en el infante y mis tan entretenidos y malolientes laboratorios de anatomía (que eran los miércoles a las 3:00 pm, tan cagado no estoy) y cambiarlos, sin pensarlo ni quererlo, por una camilla de hospital, por grandes dosis de nitroglicerina endovenosa (y los dolores de cabeza!... oh!), por una conciencia funcionando a no más del 10%, y un terrible miedo al fin, a la muerte.

Debo decirlo, ayer no me parecía tan cierto, pero hoy sí: Todo sucede por algo, y la vida es un enorme libro que se escribe capítulo a capítulo, y como dice un amigo por allí, el gran escritor es uno mismo. Quizá este viaje me sirva de cierre, para cerrar uno de los capítulos más felices en mi vida (después de hoy) que fue muy corto, pero que me hizo darme cuenta de una de las frases más ciertas que he escuchado: (no es la de que todo lo que sube tiene que bajar) "Uno jamás valora lo que tiene, hasta que lo pierde"

Como dije, este viaje quizá me sirva de cierre de capítulo, que es lo que menos quiero. Quiero viajar y ver a mis viejos amigos, a esos lugares que encontraba tan feos y hostiles. Quiero volver a lo que creo que se llamaba "Parque Brasil" y caminar de noche, con mi chela bajo el brazo y mi querida amiga Jose a mi lado, quiero repetir y vivir todo lo que me he perdido con ella y con los demás, pero por sobre todo, quiero darle un fuerte y apretado abrazo a quien más me hace recordar todo esto, a quien más he extrañado de todos, quien más tiempo me dedicó para forjar lo que hoy considero una linda amistad: Joselyn R.

Jose: Siempre te he tenido mucho cariño, y es impresionante la cantidad de emociones indescriptibles que el solo hecho de imaginarme allá me evoca. Si te prometí que iría, lo haré. TQM.

Pancho.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que lindo, yo tambien aprecio mucho el poco tiempo q compartimos... eres mas que un bonito recuerdo TQM

F.T. Besnier dijo...

:) :) :) :) :) :)

grax, pa mi igual

:) :)