Me he pasado tardes enteras pensando... caminando por las calles que alguna ves transité con mi mochila llena de cuadernos y libros a cuestas, por las calles que durante tanto tiempo odié, que ya nisiquiera soportaba.
Lo he pensado, meditado... incluso he practicado estas líneas una y otra vez... durante interminables noches en el hotel sin poder dormir, buscando las palabras adecuadas, pero hasta ahora no he encontrado en mi interior el valor de decírselo. Tal vez soy un cobarde, quizá no. No sé como decirselo y sinceramente no quiero irme sin que ella lo sepa.
Muy probablemente es una muy mala idea, ya que claramente es muy tarde para hacerlo, pero como ya dije, no puedo NO QUIERO irme sin antes hacérselo saber.
Es muy tarde... son más de tres años de atraso, pero me estoy atormentando y si no lo hago me arrepentiré por siempre... lo que me recuerda: "¿Es posible arrepentirse de las cosas que uno no ha hecho?"
Hoy se lo diré... sea como sea. Sea que necesite una buena dosis de alcohol de alta pureza o una aún mayor dosis de valentía y corage de alta pureza, pero hoy lo haré. Sé que ella, al menos asi lo creo, entenderá y apreciará lo que le voy a decir, pero estoy enteramente consciente que es algo que me afectará, no de una manera placentera.
Sí, vine a antofagasta exclusivamente a verla a ella... no lo voy a negar, a sabiendas que es literalmente imposible pues en mis conversaciones con ella he sido como un libro abierto, aun cuando no se lo planteé derechamente así.
Menos mal que tengo este blog... que se ha convertido casi en mi diario de vida.
Quizá nunca lea esto, pero no importa.
Deseame suerte, diario.
Deseame fortuna
deséame valor
Gracias.
1 comentario:
Publicar un comentario